LA 24ª MATANZA TRADICIONAL DEL CERDO CONTÓ CON UNA GRAN PARTICIPACIÓN EN UNA DE SUS EDICIONES MÁS SOBRESALIENTES

La recreación de este evento identitario se desarrolló en la magnífica casa hidalga de Golmar de Anzo y estuvo organizada conjuntamente por el vecindario de Anzo y de Busto. Crespo agradeció la total implicación de los vecinos de las parroquias de Anzo y de Busto, que trabajaron de la mano de la comisión organizadora en colaboración con los ediles de Fiestas, José Cuñarro, y de zona, Marcos Mariño para alcanzar esta edición exitosa. El regidor también dió las gracias a la familia Cortizo por ceder un inmueble tan singular e ideal para la recreación de la Matanza. Manuel Vilariño y Daniel González Alén narraron en directo el desarrollo de la Matanza. Fue una de las ediciones más completas en lo que respeta a las tradiciones ya que contó con diversas recreaciones de carácter etnográfico: muestra de antiguos oficios, de tabernas antiguas, de la "escarocha" del maíz, la presencia de un escribano o la representación de una disputa dialéctica improvisada de la propiedad del agua. Hubo degustación de productos típicos del cerdo y música a cargo de la Carballeira de Cercio y Trío 3.com

La XXIV Matanza Tradicional, que tuvo lugar en la casa de Golmar de Anzo, organizada conjuntamente por el vecindario de las parroquias de Anzo y Busto, contó con una elevada participación de vecinos y visitantes, y fue una de las ediciones más sobresalientes y completas ya que contó con muchas actividades y representaciones de carácter etnográfico. El alcalde José Crespo, agradeció enormemente la total disponibilidad que los vecinos de estas dos parroquias tuvieron desde lo primero momento para ser organizadores de la Matanza, de la mano de la comisión organizadora integrada por vecinos de ambas parroquias y de los concejales de Fiestas, José Cuñarro, y de zona, Marcos Mariño. El regidor también agradeció de primera mano a la familia Cortizo (al matrimonio conformado por José Luis Cortizo Vila y María José Méijome Pérez y a su hijo y nuera, Rubén Cortizo Méijome y Ana Valladares González) la cesión de la magnífica casa hidalga y sus construcciones anexas para llevarla adelante. Se trata de un inmueble singular con hórreo, pajar, lareira, portada de madera, era enlosada de piedra, entre otros muchos elementos singulares. Asistió también una nutrida representación de miembros de la Corporación Municipal, además del conselleiro de Cultura, y del presidente de la Diputación de Pontevedra. El cerdo fue un ejemplar lalaíno de 184 kilos en canal, que fue transportado como tradicionalmente se hacía, en un carro tirado por vacas y fue llevado al lugar de su despiece. Tras la Matanza, hubo una degustación de productos típicos como la costilla, torreznos y chorizos. A mayores, el vecindario aportó una gran diversidad de postres típicos. Por otra parte, la celebración de la Matanza fue narrada y comentada por el periodista Manuel Vilariño y por el Cronista Oficial de Lalín, Daniel González Alén, que acercaron a los visitantes aspectos historiográficos, etnográficos, culturales y hasta anecdóticos alrededor de este evento que está tan enraizado en nuestras tradiciones. A lo largo del proceso de recreación de la Matanza hubo varias representaciones de carácter etnográfico que sumaron un atractivo más al evento, tales como una exposición de aperos de labranza, de antiguos oficios, la representación de la llegada de una emigrante procedente de Buenos Aires, el afilado de guadañas, la "escarocha" del maíz, la escenificación de un escribano que se encargaba de redactar todo tipo de documentos relacionados con la vida de una parroquia, o la representación de una disputa dialéctica improvisada de la propiedad del agua, muy representativa de las antiguas reyertas entre vecinos. También contó con las actuaciones musicales de la Carballeira de Cercio y del Trío 3.com