LA 26ª MATANZA TRADICIONAL DEL CERDO INAUGURA ETAPA CON LA PRIMERA EDICIÓN ORGANIZADA POR UN ÁREA PARROQUIAL, VÍA DE LA PLATA

La recreación de este evento identitario ligado a la Feria del Cocido contó con más de 150 personas trabajando en la organización, muestra de oficios y con una destacada afluencia de público a pesar de que el tiempo no acompañó.

Este año incorporó también como novedades el descubrimiento de un hito conmemorativo en granito con forma de cerdo que deja constancia del evento y la recreación de una antigua aula escolar en el interior de la casona de Mouriscade.

La XXVI Matanza Tradicional del Cerdo, celebrada en la casona de Mouriscade, contó con una destacada participación de vecinos y visitantes en una edición histórica al ser la primera organizada por un área parroquial, Vía de la Plata, integrada por las parroquias de Botos, Donsión, A Xesta y Vilanova, en el marco de la programación de la 58ª Feria del Cocido.

La jornada se desarrolló desde primera hora de la mañana en un ambiente festivo y de convivencia, a pesar de las condiciones meteorológicas, y puso en valor una de las celebraciones más identitarias de la cultura tradicional lalinense y gallega.

El evento estuvo organizado conjuntamente por los pedáneos y vecinanza de las cuatro parroquias del área Vía de la Plata, en coordinación con el Ayuntamiento de Lalín a través del concejal de Fiestas y de zona, José Cuñarro, y contó con la implicación de más de 150 personas que trabajaron en la organización del evento, en los distintos ámbitos, desde la recreación de la Matanza a los trabajos propios del sacrificio tradicional del cerdo, la elaboración de productos típicos, postres caseros o la atención al público asistente.

La recreación de la Matanza dio comienzo cerca de las 11 horas con la interpretación de piezas musicales tradicionales a cargo de Os Trasnos de Doade, para continuar con los trabajos escenificados propios de esta celebración ancestral, que fueron narrados y comentados en directo por el periodista de Radio Lalín, Gúmer Puertas, y por el cronista oficial de Lalín, Daniel González Alén, acercando a los asistentes explicaciones de carácter historiográfico, etnográfico, cultural y anecdótico alrededor de un evento profundamente arraigado en la identidad local.

El alcalde de Lalín, José Crespo, felicitó a los pedáneos del área parroquial Vía de la Plata (Luis Rodríguez Rozas de Botos; Antonio Pereiro Estévez de Donsión; Gumersindo Ferradás López de A Xesta y Manuel García Gómez de Vilanova) y a los vecinos que ayudaron en la organización de esta 26ª Matanza bajo la coordinación del edil José Cuñarro, destacando el carácter histórico de esta edición al ser la primera organizada bajo este nuevo modelo parroquial, así como el esfuerzo colectivo realizado por mantener vivas las tradiciones de antaño. También agradeció la Gúmer Puertas y la Daniel González Alén la narración del evento, y a la Xunta y la Diputación por el apoyo que brindan para las distintas actividades de la Feria del Cocido.

El cerdo fue un ejemplar de raza lalaína, “Toñito”, con un peso de 200 kilos, y Santiago de A Xesta, el matachín. Además también estuvo presente “Lalaina”, una cerda de 370 kilos que se paseó por la Matanza de la mano de su dueño, y que también participará en el desfile de la 58ª Feria del Cocido. También se pudo ver algún ejemplar de cerdo lalaino en las antiguas cochiqueras, situadas en la parte de abajo de la casona.

Oficios tradicionales y cantar de ciego

Durante toda la mañana se desarrolló también una muestra de oficios tradicionales, que sumó un atractivo más al evento con presencia así como la cocción de pan en un horno tradicional, que posteriormente se dió a degustar entre el público asistente junto con otros productos típicos. Esta edición contó también con cantar de ciego. También en la sesión de la tarde hubo música a cargo de un dúo musical y de un DJ.

La casona de Mouriscade es un ejemplo destacado de arquitectura señorial rural en el municipio de Lalín, compuesta de cantería de granito y con elementos funcionales como balconadas, escaleras exteriores y dependencias anexas para usos agrícolas (hórreo, capilla, horno y una cocina tradicional de la aldea con cocina económica y lareira en el mismo habitáculo). Se trata de una casa hidalga ligada la una explotación agrícola que cumplía una doble función, residencial y productiva.

Como uno de los atractivos singulares de esta edición, en el interior del inmueble pudo visitarse una antigua aula escolar recreada, equipada con pupitres y material didáctico de época, que despertó un notable interese entre los asistentes.

Este inmueble actualmente es de titularidad municipal, junto a otros en desuso vinculados a la finca de Mouriscade, desde que en agosto de 2024 la Diputación se los cedió al Ayuntamiento, un trámite que se firmó ante notario. Como nota destacada, hace falta indicar que este año se cumplen veinte años que se había hecho la Matanza en ese mismo lugar, organizada por las parroquias de Doade y Vilanova (año 2006).

Como novedad de esta XXVI edición, al final de la jornada se procedió al descubrimiento de un hito conmemorativo en granito, que deja constancia de la edición y del lugar de la celebración de la Matanza Tradicional del Cerdo.

Asistieron además del alcalde; la diputada provincial Belén Cachafeiro; el director territorial de Medio Rural, y una destacada representación de concejales.

La jornada cerró con una degustación de productos típicos en una carpa ubicada del lado del Laboratorio de Mouriscade, en un ambiente de convivencia y puesta en valor de las tradiciones locales, consolidando la Matanza Tradicional como uno de los actos más emblemáticos de la Feria del Cocido. El año que viene le tocará organizar la Matanza el área parroquial Val do Arnego.